Hacía mucho tiempo que no leía nada de José Luis Corral, un autor de novela histórica, cuyos libros siempre me han gustado. Ya os he hablado, por ejemplo, de “El número de Dios” o “Trafalgar”. Pues bien, cogí con muchas ganas su último libro, dedicado a la figura de Miguel Servet.
Leyendo la contraportada de la novela, me esperaba algo más, ya que habla de la persecución que sufre por sus ideas, de un libro maldito, de la Inquisición …pero en realidad, la mayor parte de la trama se centra en el juicio que se siguió contra él en la ciudad de Ginebra, un juicio cuyo principal instigador fue Juan Calvino, un antiguo enemigo del médico aragonés.
Por ello, me he sentido un poco decepcionada al esperar más acción, si bien nunca está de más aprender cosas nuevas. En este libro se conocen más detalles sobre los papistas y los protestantes, sus diferentes maneras de entender la religión católica y su rivalidad, o la forma en que se celebraban los juicios en el siglo XVI, por poner algunos ejemplos.
Pero, al margen de lo bien documentada que está la historia, en algunos momentos la novela me ha resultado tediosa, lenta. Eso sí, no voy a entrar en detalles sobre la personalidad que el autor atribuye a Servet, al que presenta como altivo y soberbio (ha habido lectores que afirman que no hay constancia de que así fuera).

